






1 de febrero: Cristina
7 de febrero: mi suegro
9 de ferero: mi cuñado pequeño
15 de febrero: Laura (┼)
21 de febrero: Mi Sr. Esposo, osease, Bosco
22 de febrero: Mi hermano pequeño, es decir, el recién estrenado padre
25 de febrero: El abuelo de la criatura recién llegada a este mundo, mi padre.
Aquí os dejo una verídica historia sobre una cigüeña con nombre propio, la cigüeña María:
"A la torre de la iglesia venían siempre las cigüeñas. En la torre ya tenían preparado su nido de años anteriores.
Fue en uno de los años sesenta cuando dejaron de venir. Posiblemente se asustaron cuando vieron cercado su campanario por las grúas, que les impedían buscar alimentos. Sin embargo hubo una que le había tomado cariño al pueblo y se quedó para hacerse amiga de los niños y jugar con ellos. Era sociable y recorría el pueblo como mejor le parecía.
Entraba en las casas, en los bares, y donde era acogida con expectación y simpatía.

Walt Whitman (1819-1892)
![]()
----------------
¿Habéis probado a volar,
a través de una ventana,
a soñar,
y a no querer despertar de ese sueño?

Es normal que ciertos negocios no prosperen. Os cuento los que nos pasó hoy. Siempre como en la oficina “por necesidades del servicio”. Comer fuera de casa por obligación no tiene ninguna gracia, pero vuelvo a decir lo que en mi post anterior “ésto es lo que hay!”.
12h. Ring ring ….
- Buenos días, me podría decir si preparan el menú para ir a recoger?
- Sí, así es
- ¿Qué tienen de menú?
- 5 primeros (ensalada de lechuga, atún, maiz, aguacate; calabacines gratinados …) 5 segundos (costillas asadas ….) y de postre tarta selva negra.
- Podría tomar nota? Queremos dos menús.
- No, para eso tiene que llamar a partir de las 13h.
- De acuerdo, gracias.
13h. Ring ring …
- Hola, llamé esta mañana, quería encargar los dos menús que quiero pasar a recoger.
- Disculpe, los menús no se preparan para ir a recoger. Puede pedir a la carta si lo desea.
- Esta mañana me dijeron que sí podía recoger menú.
- Yo soy el jefe de sala. Le informaron mal.
- Tienen web para ver su carta o me indica vd. algunos platos?
- No, web no tenemos, pero hay pizzas, espaguetis con cualquier tipo de salsa …
- De acuerdo, vamos a pensar que pedimos y volvemos a llamar. Gracias.
13:10h.
- Hola de nuevo, ya nos hemos decidido. Queríamos una pizza de atún y unos espaguetis gorgonzola (esta vez nos atiende una de las camareras).
- Lo siento, los espaguetis gorgonzola son de menú.
- ¿Cuál es el problema?
- Que si quiere ese primer plato tiene que tomar el menú completo
- Pero me han dicho que no puedo pedir menú para recoger
- Sí, sí, si puede.
- Está vd. segura?
- Un momento que pregunto (¿pueden venir a recoger los menú del día? Sí sí, responde una voz masculina)
- Sí pueden.
- Quiero unos espaguetis gorgonzola, una ensalada, … Necesita un nombre?
- No, con que digan vienen a recoger dos menús es suficiente.
- De acuerdo, en 10 minutos estamos ahí.
13:30h. Llegamos al Restaurante. Ni un solo cliente. El jefe de sala se dirige a nosotras, antes de que podamos dar ni los buenos días:
- Han llamado vds. por teléfono y les dije que el menú no se preparaba para llevar.
Le explicamos de nuevo la secuencia de los hechos, y nos insiste que lo siente mucho pero que nos prepara lo que queramos de la carta, pero que menú no, que si nos han informado mal, lo siente. Que ni la camarera ni el cocinero saben como funciona, que él es el Jefe de Sala y nos ha dicho NO y su palabra es la única que vale. (Toma morenoooo!!!)
Nos dimos media vuelta y fuimos.
Tal vez mañana, según lo peleonas que amanezcamos, pasemos a por una hoja de reclamaciones.

Cuando ayer salimos de trabajar, mi compañera y yo, que vivimos relativamente cerca, cogimos un taxi. A ciertas horas, y después de estar encerradas en la oficina una media de 10 horas diarias no nos quedan muchas ganas de metro. Le pregunté por su hijo, que tiene un año y medio, y se sentía mal, porque hay días que no le ve. Al niño le acuestan a las 20h. ya que a las 7 le levantan para llevarle a la guardería. Yo recuerdo aquélla época con el mío, recuerdo lo mal que lo pasé cuando una noche mi hijo me preguntó si tenía dos mamás, la que le cuidaba los fines de semana y la que le recogía de lunes a viernes de la guardería. Se me partió el corazón. Por otro lado, me quede tranquila, porque si el pequeño a su cuidadora, que en mi caso era una amiga de mi hermana, la reconocía como su mamá, es que estaba siendo muy buen cuidado y atendido. Sin embargo, hoy en día cuando le digo, vamos a llamar a Maribel me dice “llamar sí, que venga no”. Algo le ha quedado en su subconsciente que le alerta, si viene Maribel mi mami se va … :-(
Yo también le levantaba temprano, le llevaba a la guardería y por aquél entonces regresaba a casa sobre las 20h. Entonces no existía la “conciliación”. Pero han pasado 12 años desde entonces y hoy esa Ley existe, en nuestro caso, sólo en papel. Da igual que nuestros jefes sean o no maridos de mujeres con poder; da igual que nuestros jefes tengan hijas, sí hijas y no hijos, porque supongo que no se plantean que algún día sus hijas accederán al mercado laboral, les harán abuelos, y que ellas querrán disfrutar de sus hijos. Entonces, como abuelos reclamarán que se cumpla la Ley. Puede ser que estén muy seguros de que sus hijas se casarán, pero como ellos, sus padres, tienen grandes fortunas, podrán permitirse vivir sin trabajar y, por tanto, si tienen hijos podrán cuidarlos, si es lo que les apetece. El tiempo pasa muy rápido. A mi me decían que no achuchara a mi bebé, que se malacostumbraría. No hice caso y me alegro. Mi hijo ya no tiene dos añitos, cenamos siempre juntos, sí le veo siempre antes de acostarse, incluso alguna tarde que otra, pero aún así, necesita a sus padres. Ya es un adolescente “independiente”, es decir, se ducha solo, sabe calentarse la comida si es necesario …. pero ahora tiene otras necesidades y ser madre sólo de 7:30 a 8:00 am. y a partir de las 20h, en el mejor de los casos …, no es lo más recomendable pero es lo que hay, así que intentamos sustituir cantidad por calidad, aunque lo deseable fuese otra cosa.
Es verdad que hasta los 6 años se puede pedir una reducción de jornada, en según que puestos y empresas, ya que lo mejor que te puede ocurrir es que no te consideren "trabajador productivo" por hacer tu trabajo en menos horas, y además que te envíen a un puesto de inferior categoría profesional. Es lo que me ocurrió a mi, pero tuve suerte. Tal vez mi forma de pensar -si una puerta se cierra, tres más se abren-. Fuí destinada a un puesto inferior, dónde tuve la fortuna de trabajar con el mejor jefe que he tenido (a modo de ejemplo os cuento. Un día le llamé a las 8 de la mañana diciéndole que mi hijo tenía fiebre, su repuesta fue: tu hijo es lo más importante). Por contra, cuando me ha sacado en domingo de casa o me ha tenido hasta horas intempestivas he trabajado con la mayor de las sonrisas. Además, desde ahí finalmente obtuve un puesto considerado de mayor categoría al que ocupaba con anterioridad. Sé que no es lo habitual. Por otro lado, hay familias que no pueden permitirse una reducción de jornada con la consiguiente reducción de salario.
PD: Lo curioso fue ver el pasado mes de junio -mundiales de fútbol- como sí fue posible conciliar vida laboral y vida deportiva.

... y es que viendo mi último sms semanal, me he acordado de un libro que leí hace años y que precisamente se titula así, El que pierde gana, y cuyo autor es Graham Greene (el de la foto)./images/lanuitdef.jpg)










