06 agosto 2009

Fernando Cuadra

Tu vida es como el océano,

por más tempestades que existan,

siempre retorna la calma.



13 comentarios:

Gise =) dijo...

Que lugar tan bello!!!! es Berlin?? jejejeje!!! disfruta de la calma, a mi no me dejan ratos libres, jejeje!!!!
Besukones a los tres!!!!

Bosco dijo...

La calma es simepre necesaria.
Por eso hay que encontrar la manera de volver.
Para comenzar cosas nuevas.

Diego dijo...

y al revés?

Ejco dijo...

Y menos mal que llega, menos mal.

Besitos

Tawaki dijo...

Las dos cosas son necesarias, porque para apreciar la una hace falta la otra.

Superflicka dijo...

¡Qué bonito! Es la mejor maneras de describirlo. Además, tanto la tempestad como la calma pueden ser bonitas, si se iran del ángulo bueno :)

bahhia dijo...

Gise, jajajajja, eso será en breve.

Bosco, seguro que tu mojito en esa silla y escuchando el silencio te gustaría :-)

Diego, supongo que también, al fin y al cabo todo es cíclico.

Ejco, jeje

Tawaki, las dos caras de una misma moneda, supongo.

Superflicka, claro todo depende de nuestra mirada.

Abrazos!

JAVIER AKERMAN dijo...

Zen en estado puro. Una afirmación real, querida amiga.
"Simpre sale el sol después de grandes nubes".
Un fuerte abrazo.

Mónica Arroyo Parra dijo...

ahhhhh bendita calma, tan necesaria para tantas tempestades que hay en el mundo...

malva dijo...

A mí la calma que más me gusta es la de justo antes de la tormenta :)

Por cierto, encantada.

Un saludo!

amigoplantas dijo...

La montaña rusa de tempestades y calmas continua y se sucede hasta el final

Y mientras tanto ¿me olvidaré de que tengo el privilegio de mi existencia?

JAVIER AKERMAN dijo...

Paso a desearte felicidad.
Un abrazo Bahhia.

bahhia dijo...

Monica, sí.

malva, igualmente. A mí lo que más me gusta de la tormenta es el olor a tierra húmeda que queda luego :-)

amigoplantas, no, no nos olvidemos nadie de ese privilegio.

Javier, tu visita y tus palabras siempre me la traen.

Abrazos!