22 marzo 2009

Miradas

Nota: Relato inspirado en la frase de Savinien: Pasará el tiempo, pero tu,que tan importante te has hecho, estarás siempre en mi corazón.



Habían pasado muchos años desde la primera vez que se vieron. Eran realmente unos niños cuando en la distancia, en la Casa del Reloj, sus miradas se cruzaron por primera vez. Fueron unos breves instantes, suficientes para quedarse grabados en sus respectivas retinas.

Cuarenta años más tarde, una soleada mañana de febrero, sus ojos volvieron a encontrarse mientras caminaban, en sentidos opuestos, por la misma acera. Lo maravilloso es que se reconocieron y sintieron la alegría del reencuentro; sintieron la pasión latir en su corazón mientras todo su cuerpo vibraba. Y durante tres meses compartieron esa pasión que les unió creyendo ambos que era amor.

Era deseo en su estado más puro. El deseo de sus cuerpos por amar y sentirse amados; el deseo de un beso, de un abrazo, de una caricia. Deseo contenido y desbordado.

Y lo mismo que les unió, eso sí, para siempre porque hay sensaciones que se quedan grabadas, indelebles, también fue lo que les separó. Sin duda sí hubo amor.

Pero .... de tanta pasión encendida nació también el temor. El temor a no controlar, el temor a ir más allá de lo conocido, el temor, en definitiva, a dejarse llevar. Demasiado riesgo aún para quien necesita vivir al límite.

Buda dice: "Para evitar el sufrimiento hay que cortar los lazos del deseo". Y así lo hicieron.

Hoy siguen caminos separados, tal vez paralelos, tal vez opuestos de nuevo. Y quién sabe si habrán de volver a pasar cuarenta años para que sus miradas vuelvan a encontrarse.

12 comentarios:

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Bahhia:
Todos somos uno y por ello somos interdependientes. La distancia no puede separar nada que es una unidad eterna. La física cuántica demuestra que cuando dos partículas subatómicas han estado en contacto permanecen en intercomunión a pesar de las distancias. Eliminar el apego es ampliar los horizontes y disfrutar de la plenitud de "ser", sin reducirlo todo a un "yo" o un "tu".
Magnífico post.
Un fuerte abrazo... sin apego. ;)

Carlos dijo...

No sabes como comprendo estas palabras, estoy viviendo una situación parecida y a veces puee más el miedo al amor, muchas veces me gustaría dejarme llevar por los sentimientos pero el miedo me lo impide.

JESUS y ENCARNA dijo...

ese miedo a sentir demasiado, a sufrir demasiado nos paraliza... suerte que los lazos que existieron siempre permanecerán dentro nuestro...
Molts petonets
Encarna

Dori dijo...

Elegir, escoger, optar, decidir...

Besos ex-náufraga, Buda debía tener razón pero...

Becki dijo...

Hacer en cada momento lo que se desea. Sólo así pueden fluir las emociones y sentimientos de verdad... Un beso grande, Bahhia.

Gise =) dijo...

Buda seguramente tenia razon...pero el corazon tiene razones que la razon no entiende...hay tantas frases hechas que seguramente son verdad pero lamentablemente ante el miedo somos cobardes y nos coartamos...
Hermoso relato amiga!!!! Besitos!!!

María José dijo...

bahhia:
El lenguaje de los ojos comunica tanto como las palabras.

Me hubiera gustado que los protagonistas no hubieran tenido que separarse por el miedo, sino que fueran libres para disfrutar de su amor durante el resto de sus vidas.

Un saludo.

Pekas dijo...

Precioso post...

"Porque será que un segundo.. lo dice todo una mirada.. "

Un abrazo de malamute... :-)))

Diego dijo...

Paso a dejarte un beso.

bahhia dijo...

Javier, me ha encantado tu punto de vista. Jamás lo hubiera interpretado así, aunque al leerte no me asombre y sí se dibuje una sonrisa en mi rostro :-)))

Carlos, dicen que amor y miedo es lo mismo, dos caras de una misma moneda. Con el miedo ya sabes lo que pierdes, con el amor ....¿?

Encarna, suerte la nuestra :-)

Dori, seguro que la tenía. Pero cortar el deseo por miedo creo que es otra cosa ...

Becki, tal vez no siempre se pueda.

Gise, gracias!!!! En cualquier caso, intentetemos vivir sin miedo.

Maria José, afortunadamente seguro que esos protagonistas también existen, aunque sean en otra historia.

Pekas, será porque no callan lo que callamos con las palabras?

Diego, gracias, otro para ti.

Abrazossssssssss!!!!

pipe dijo...

No sé por qué esa historia me resulta tremendamente familiar.
Estupendo post.
Saludos

bahhia dijo...

pipe :-)))

Un abrazo.