12 febrero 2009

Se abre el ascensor

Eran ya pasadas las 20h. Me había entretenido con el profesor del curso. Hacía una hora y media que los demás se habían marchado.
Subí, recogí mis cosas y llamé al ascensor. Se me había olvidado el pañuelo en la sala, así que tenía que volver a pasar por allí.
Las puertas se abrieron y había alguien dentro:
- ¿Baja?
- Sí, sí.
Su cara me era familiar. Eché un vistazo rápido de nuevo a su cara, su diadema. Sus zapatos y bolso la terminaron de delatar. Tan sólo tenía el tiempo que tarda el ascensor en bajar dos pisos para preguntarle si era o no. No podía ser directa. Tenía que pensar rápido, algo que sólo esa persona supiera y que además no fuera común a una gran mayoría.
- Tu cara me suena, le dije (menudo topicazo, pero de alguna manera tenía que empezar)
- No sé .... (vaya, ya me ha tocado la loca del edificio, pensó)
- ¿Tu has trabajado en Suecia?
Con cara de asombro me respondió:
- Sí (no recuerdo haber conocido españoles durante esa temporada)
El ascensor de nuevo abría sus puertas, para que yo pudiera bajar a recoger mi olvido.
- ¿Eres supeflicka?
Si ya le extrañó mi cara con la pregunta anterior, podéis imaginar como se le quedó en ese momento.
- Sí, consiguió responder.
- Yo soy bahhia. Esperame un segundo, que vuelvo en seguida.
Y ahí la dejé, en el descansillo mientras yo iba y volvía, ya con mi pañuelo.
Bajamos juntas a la calle, descubrimos que trabajamos en el mismo edificio y nos contamos mutuamente lo que habíamos pensado y he transcrito entre paréntesis () durante nuestra breve conversación.
Intercambiamos nuestros nombres, teléfonos y como nuestros horarios no coinciden haremos un poder para tomarnos algo juntas.
Eso sí, antes de despedirnos me confesó que es fan de mi marido, Bosco, Bosco del jardín, como ella le llama, y que tiene muchas ganas de conocer a ambos dos. Así que, Bosco, si ya has terminado de leer y te parpadean ya los ojos, tenemos una cita pendiente.

12 comentarios:

Pekas dijo...

Casualidad... "cortaziana"... encuentros dentro del laberinto de un pañuelo llamado mundo...
;-)))

Un abrazo desde las montañas...

JAVIER AKERMAN dijo...

Muy bueno Bahhia. Una "sincronicidad Jungiana" en toda regla.
Un beso.

bahhia dijo...

cortaziana, Jungiana ... Se pone interesante ...

:-))))

Becki dijo...

Efectivamente el mundo es muy muy muy pequeñito... como este mes de febrero! ;) Qué es lo que te sorprendió? un abrazote!

SERHUMANA dijo...

Estas diciendo que te encontraste con una mujer de la blogosfera, sin saber nada la una de la otra!!!!!!???????? El mundo es chico eh!!!!!!!!!!! Pensar que alguna de las personas que leo a diario puede estar cerca mio y yo sin saberlo, es extrañisimo!!!!!!!!!!!
BESOS!!!!!!!!!!!!

bahhia dijo...

Becki, no daba crédito. Nada más verla supe que era ella, pero ya sabes la mente .... necesitaba señales y por eso me fijé en sus zapatos su bolso.
Es curioso, sí, porque la he visto sólo en alguna foto que ella misma subió a su blog.

SerHumana, eso es lo que he dicho, sí, jajajjaja Además, ella y yo nos leemos de una forma más bien esporádica, como cuento, ella lee a mi marido y mi marido a ella. Entre nosotras menos y eso lo hace más interesante!!!!

bss.

Superflicka dijo...

Yo todavía no lo he asimilado; se lo he contado a todo el mundo que conozco... Luego me ha dado por pensar que mis jefes, mi vecina o el del bar de abajo pueden ser blogueros a los que leo habitualmente; ¡me pongo hasta mística!

Y bueno, a ver cuándo se materializa ese caféz, que hay ganas :)

Anónimo dijo...

estas cosas es que no se explican. Ayer leí esta historia de casualidad y así, acabé leyendo sobre los principios de sincronicidad de Jung. Por la noche tuve toda una experiencia comparable a la que tuviste en el ascensor con alguien que no esperaba...aun estoy en shock

María José dijo...

Bahhia:
La vida está llena de casualidades y así de oportunidades.
Has de ser muy observadora para reconocer a una persona que solo has visto en algunas fotos en un blog.

Un saludo y enhorabuena.

malva dijo...

Qué suerteee!! Yo pensaba que estas cosas no pasaban. Me alegro de que se lo preguntaras en lugar de decirle, parece que estos días refresca, verdad?

Un besoo!

bahhia dijo...

Superflicka, lo más díficil ya ha ocurrido, lo del café ya es cosa de niños xDDDD

Anonimo, nos contarías tu experiencia??? Es que yo no creo en las casualidades. Creo que voy a hacer lo que tu, leerme esos principios.

María JOsé, sí, es cierto, es una característica mía, innata, la de la observación, pero además me gusta hacerlo :-)))

malva, jajajajja, no empecé muy bien, con lo de tu cara me suena, pero el tiempo era escaso y el que no arriesga nada consigue ;-)

bss

Gise =) dijo...

Las casualidades no existen...sino las cuasalidades...sin leerse quiza tengan mucho para darse una a la otra... venga a cafetear se ha dicho!!!
Besitos guapa!!!